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Katherine Johnson, la calculadora humana de la NASA

Katherine Johnson trabajó como calculadora humana para la NASA durante la carrera espacial. Te contamos la increíble historia de una mente nacida para la ciencia.

Por Redacción España, el 11/02/2021

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En 1961, Yuri Gagarin fue el primer hombre que viajó al espacio, en un vuelo orbital alrededor de la Tierra. En 1962, la NASA respondió enviando a John Glenn en un recorrido similar. Para realizar los cálculos, la agencia estadounidense empleó computadoras electrónicas. Pero Glenn dijo que no iría a ningún lado si Katherine Johnson no verificaba los cálculos de las máquinas.

Matemática brillante, Katherine Johnson fue una de las mentes más influyentes de la carrera espacial, pero su nombre no alcanzó la relevancia que merecía por un doble hándicap:

  • Era una mujer en un momento en el que ni siquiera se permitía que las mujeres firmaran sus informes con su nombre.
  • Era afroamericana en un momento en el que los negros no tenían ni derecho a voto en algunos estados del país (cosa que no cambió hasta la Ley de Derecho a Voto de 1965, por cierto).

Esta es la historia de una computadora humana, una científica excelente que, a pesar de los obstáculos, tuvo un papel crucial en los proyectos más importantes de la NASA desde los años 60. Sí, entre ellos, la llegada del hombre a la Luna.

Formación de Katherine Johnson

Hace apenas un siglo, en Estados Unidos seguían impuestas unas leyes de segregación que separaban a las personas por su color de piel. En White Suphur Springs, el condado de Virginia donde, en 1918, nació Katherine Coleman Goble Johnson, una niña afroamericana solo podía estudiar hasta octavo.

A veces, echar una mirada atrás genera sentimientos que oscilan entre la pena, la vergüenza y el asco. La historia mundial casi pierde un activo fundamental por un color de piel o un género (en este caso, por ambos motivos). Pero ahí había materia prima, una mente calculadora nacida para las matemáticas, y Joylette y Joshua, los padres de aquella niña, supieron verlo.

La familia se mudó a Institute, donde se ubicaba el West Virginia Collegiate Institute (después conocido como West Virginia State College y hasta 1915, llamado West Virginia Colored Institute o Instituto de Color de Virginia Occidental).

Hablamos de un centro educativo para personas afroamericanas que se había creado en 1891 bajo el amparo de los segundos Morrill Land-Grant Acts, los estatutos que permitieron la creación de escuelas de estudios superiores para personas de color en Estados Unidos.

Katherine Johnson recibió allí una educación equivalente a la de un instituto de la que se graduó en 1932 y después cursó estudios universitarios de Francés y Matemáticas de los que se graduó en 1936. Cuál sería su nivel que el matemático William Claytor, docente en esta universidad, creó una asignatura específicamente para ella. Fue precisamente él quien animó a Johnson a continuar estudiando matemáticas.

Al terminar, Johnson se dedicó unos años a la docencia y, en 1938, entró en la West Virginia University, ubicada en Morgantown. Ese año, la universidad abrió sus puertas a tres estudiantes negros, dos hombres y una mujer. Fue a raíz de la decisión de la Corte Suprema en el caso Missouri ex rel. Gaines v. Canada. El fallo establecía que los estados que proporcionaban formación a estudiantes blancos debían hacer lo mismo con los estudiantes negros.

EE.UU y URSS: Guerra Mundial, Guerra Fría y carrera espacial

Al año siguiente, estalló la II Guerra Mundial. En 1941, se produjeron los ataques a Pearl Harbor que propiciaron la entrada de Estados Unidos en el conflicto bélico internacional. Hasta su fin, en 1945, los gobiernos implicados de un lado y de otro hicieron una potente inversión tecnológica que trajo consigo las primeras computadoras de la historia.

Del lado de los Aliados, destacaron las apuestas de Reino Unido y de Estados Unidos, que desarrollaron los primeros ordenadores con los objetivos principales de decodificar los mensajes de los nazis y realizar cálculos balísticos de manera automatizada.

Además de esto, en Estados Unidos se pusieron en marcha iniciativas para llevar a la mujer al terreno laboral mientras los hombres combatían. El famoso We can do it! nació, precisamente, como un llamamiento a las fábricas (con los hombres en el frente, sí convenía que las mujeres trabajaran, para mantener las cadenas de producción y el sistema en general). También el Gobierno desarrolló campañas de contratación femenina para distintas agencias y actividades.

Katherine Johnson entra en la NACA

Katherine Johnson

Katherine Johnson. Fuente: NASA.

Después de unos años dedicada a su familia, Katherine Johnson volvió al trabajo. Primero, retornó a la docencia y después llegó a sus oídos que el Estado buscaba mujeres matemáticas afroamericanas y, claro, su vida dio otro giro.

El Gobierno estadounidense había mantenido aquellas políticas de contratación femenina que había creado durante la II Guerra Mundial. Además, el presidente Roosevelt había impedido la segregación racial en los organismos federales a través de su Orden Ejecutiva 8802.

En este contexto, el Centro de Investigación Langley de la NACA (Comité Asesor Nacional para la Aeronáutica, el antecesor de la NASA) comenzó a buscar matemáticas negras que realizaran labores de cálculo como parte del Departamento de Guía y Navegación.  

Así fue como, en junio de 1952, Johnson entró a trabajar para el Gobierno. Eso sí, en un grupo aparte de los blancos: "Había dos grupos separados haciendo el mismo trabajo", explicó en esta entrevista para Vice. Esto se aplicaba a todo: para trabajar, comer… todo cumpliendo las leyes de segregación racial del presidente Wilson, que seguirían vigentes hasta la Ley de Derechos Civiles de Lyndon Johnson, de 1964.

Cuando Barack Obama le otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad en 2015 (que, por cierto, también otorgó a Grace Hopper), dijo de ella: “Katherine G. Johnson se negó a que la limitaran las expectativas de la sociedad respecto a su género y su raza y expandió las fronteras de la humanidad”.

Es un buen resumen. A base de trabajo duro, como ella misma explicó en más de una ocasión, Johnson desafió las barreras de género y raza y se convirtió en una pieza clave en la carrera espacial de Estados Unidos.

Johnson, en los principales programas de la NASA

El trabajo inicial de Johnson consistía en hacer cálculos matemáticos: "Querían a alguien que hiciera las cosas pequeñas mientras ellos pensaban", explicó Johnson en esta entrevista para Yahoo. "Nos llamaban computadoras, mujeres computadora". Dos semanas después de su llegada, fue reclutada en la rama de vuelo… y despegó.

Allí comenzó a hacer los cálculos matemáticos que los ingenieros utilizaban en sus proyectos. Especial hincapié a esto: ella y sus compañeras de equipo realizaban los cálculos aeronáuticos a mano.

Entretanto, Estados Unidos y la URSS estaban en plena Guerra Fría y los rusos fueron y mandaron Sputnik al espacio. De nuevo, un conflicto bélico hacía que los gobiernos se pusieran las pilas en materia tecnológica. ¿Que la URSS lanza el primer satélite artificial? Nosotros creamos la NASA.

Sputnik fue lanzado el 4 de octubre de 1957. La NASA (Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio) se fundó el 29 de julio de 1958, supliendo a la NACA y centrando sus esfuerzos en la carrera hacia el espacio. El nuevo objetivo principal era llevar humanos allá arriba y Johnson fue una de las personas reclutadas para este fin.

La científica ya se había tejido una fama intachable entre sus compañeros, con sus aptitudes para los números y su precisión. A esto se sumó su inconformismo y su avidez de conocimiento. Lo explicaba la propia matemática:

Llamaron a un grupo de ingenieros a una reunión para organizar lo que tendrían que hacer (los planes para mandar al hombre al espacio) y pregunté: “¿Puedo ir?”. Dijeron: "Las mujeres nunca van a estas reuniones". Yo dije: "¿Hay alguna ley que lo impida?". Y contestaron: "No, adelante". Yo quería saber qué era lo que estaban buscando.

Proyectos más importantes de Johnson en la NASA

Katherine Johnson estuvo involucrada en los proyectos de la NASA hasta que se jubiló, en 1986. Su oficina computó todas las misiones que se llevaron a cabo desde la fundación de la agencia (tiempos, alturas, velocidades…). Algunos de los proyectos más importantes en los que estuvo involucrada fueron Mercury y Apolo.

Programa Mercury

El programa Mercury fue el primer proyecto espacial con tripulación que se desarrolló en la NASA (y, por ende, en Estados Unidos). En este contexto, destacaron las misiones Mercury Redstone 3 y 6. Johnson llevó a cabo los cálculos de análisis de trayectoria en ambos casos.

La 3 fue la del primer vuelo espacial de un estadounidense, Alan Shepard, en mayo de 1961, a bordo de la nave Freedom 7. Solo 23 días después de que Yuri Gagari hiciera sus 108 minutos de recorrido orbital a bordo de la Vostok 1, Estados Unidos mandó a Shepard en un vuelo suborbital que calculó Katherine Johnson.

La 6 fue la que puso por primera vez a un estadounidense en órbita, John Glenn, en febrero de 1962, a bordo de la Frienship 7. Es lo que hemos contado al principio: en esta última misión, se utilizaron ordenadores de IBM para los cálculos, pero el propio Glenn requirió que Johnson supervisara los números.

Hay que tener en cuenta que, aunque la fiabilidad de las computadoras había aumentado considerablemente, aún estábamos en la segunda generación de ordenadores, por lo que esa fiabilidad seguía siendo relativa.

Programa Apolo

El Apolo fue el programa de la NASA que supuso la continuación del Mercury. Este proyecto fue el que llevó al hombre a la Luna, en la misión Apolo 11, a bordo del Saturno V el 16 de julio de 1969. Katherine Johnson computó el camino que llevó a Neil Armstrong, Edwien E. Aldrin y Michael Collins al satélite.

Por supuesto, también estuvo involucrada en la Apolo 13. Esta misión tuvo un éxito parcial, ya que el alunizaje tuvo que ser abortado por una explosión en uno de los tanques de oxígenos de la Saturno V. Pero había que traer de vuelta a los astronautas John Swigert, Fred Haise y James Lovell. Johson realizó la computación para llevar a cabo los procedimientos que los trajeron de vuelta, sanos y salvos.

Algunas condecoraciones de Johnson

Imagen

Katherine Johnson. Fuente: NASA. 

Después de jubilarse, Johnson contó su historia y formó parte de distintos programas para formar e integrar a mujeres (especialmente, mujeres afroamericanas) en el terreno laboral. No hay mejor motivación que su propio ejemplo.

Con los años, por fin tuvo el reconocimiento que se merecía. Por ejemplo, en el año 2017, la NASA puso su nombre a uno de sus centros de cálculo más potentes. Además de la mencionada Medalla Presidencial de la Liberad, Johnson recibió el Premio Especial al Logro del Centro de Investigación Langley de la NASA en 1971, 1980, 1984, 1985 y 1986, el premio al Logro del Grupo Apolo en 1967 y dos doctorados honorarios (en 2006 y 2010), entre otros galardones.

Falleció a los 101 años el 24 de febrero de 2020. Si quieres conocer más sobre Katherine Johnson, puedes leer su autobiografía o ver la película Hidden Fugures, de 2016.

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